viernes, 26 de octubre de 2012

Origami

He aquí un pequeño folleto de poemas que me decidí a armar. Son solo 9 delirios independientes, que juntos y en orden, “podrían” constituir una pequeña secuencia. Digo “podrían”, porque ignoro realmente lo que el lector pueda llegar a imaginar tras leer esto. Puede que sea desde no provocarle nada, hasta quizá, encontrarle alguna clase de "significado decente". Esto ya no depende de mí. En mi cabeza tengo el significado de lo que escribo, sin embargo, eso no significa -valga lady redundancia- que ha de ser el verdadero y último. Es la" magia" de esto. Así es lo llamado “poesía”, o por lo menos así es como lo veo yo. Si interpretas lo que lees aquí, es el resultado de un entrelazamiento de tus delirios con los míos.

"El universo quiera que puedas desenterrar una vocal de lo que tus ojos ven"

Jack H. Vaughanf

Imagen usada de portada y fondo: "La mano creadora" - Juan Francisco Elso Padilla.
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viernes, 19 de octubre de 2012

Venid a mi



Venid a mí, que yo siento como tú
Me enferman las mismas cosas que a ti.
Te regalo mi corazón de arena
Puedes jugar con él
Darle la forma que desees
Pero no lo dejes en un reloj de cristal
Porque ya nadie los usa
No hay quien los de vuelta ya
No me congeles
Usa mi corazón de arena.

Pequeña demonio de lengua veloz
Calla un momento y escucha
Inventemos el mundo,
Gobernemos juntos,
Sembremos el caos.
Dame tu mano crispada de uñas largas,
Venid a mí y miradme con ese odio seductor;
Oh que no hay odio más hermoso que el tuyo.

Eres un mal de ojo, una enfermedad
Me encanta tu condición de mujer terminal.
Por donde caminas ya no crecen plantas
Y en tu país el sol ya no se anima a salir.

Tu presencia nerviosa,
Tu voz de arrullo tembloroso,
Tienes una belleza maldita.

Venid a mi
Que no estar juntos, pequeña demonio...
Sería un grave error.



Jack H. Vaughanf


(c) Safe Creative






Imagen: Toon Hertz

lunes, 15 de octubre de 2012

Impío



"Una vez ubicado sobre todo lo demás

No queda otra cosa que hacer más que silencio

Escuchar, y practicar la contemplación

Pues eres espectador de un drama y una comedia

Al final no queda más que reír, emocionarse, y aplaudir."


Cuando un trueno rasga el cielo

Y la tierra se prepara para sumergirse

Entonan las sirenas que viven en las nubes

!Soprano! !Soprano! !Soprano!

Ábrese el telón, otra tormenta amanece

Aplausos que ensordecen a las gotas

Su nombre: "Enmascarado"

Un reflejo de siete colores

Ríe, observa, grita

Recita poesía, y finalmente le matan

Las aves huyen despavoridas

La algarabía aplaude frenética

Las nubes oscuras lloran con fuerza

Porque era bueno, y le han matado.


Entra en escena Él,

Vestido de luna negra.

Un manto de silencio cae enmudeciendo el repiquetear

Ondea su capa de noche, oculta la falta de pies

Se desplaza como el viento, como si volara

Se vuelve creciente, con su ojo contempla colores fríos

Colores muertos...

Tras el silencio, cae la completa oscuridad


Se asoman unos llantos detrás de cada oreja.

A la luz le han quitado la vida.


Jack H. Vaughanf 

(c) Safe Creative





                                           


lunes, 30 de abril de 2012

Carteles Desmotivaciones:

Carteles Desmotivaciones:

Tenía unas frases sueltas, así que las adorné con imágenes.








Frases J.H Vaughanf

jueves, 26 de enero de 2012

Intento frustrado


Una cicatriz en forma de media luna exhibida en mi pectoral izquierdo, como prueba de que intenté estúpidamente extirparme un músculo alborotado.
Tomé un cuchillo y simplemente tracé una profunda línea curva, dejando un rastro de sangre a medida que el filo separaba mi carne. 
A la mitad del trabajo, me desilusioné al darme cuenta de que no podría separarme las costillas para llegar a él, pues no poseía las herramientas quirúrgicas necesarias para tal intervención. Más tarde supe que sin esa bolsa eléctrica no podría seguir con vida.
Por eso aquí estoy; hablando solo de cicatrices y fracasos. Si hubiese triunfado en mi objetivo primordial estaría en este preciso instante riéndome entre océanos de muerte, sin latidos, sin sensibilidad y por fin; sin dolor.
Cuando veo la cicatriz, me remite a una huella. Puede que sea factible tomar esto como un acto de valentía. Soportar los palpitos que insinúan y susurran aún en los sueños, no pueden ser mejores razones para canonizar al ente que los padece.
En caso de algún día tener éxito y quitármelo, sé que lo tomaría y, junto con una lupa, intentaría estudiar todos sus misterios. Sé que fracasaría en encontrar el conducto que cortar para finalizar los calvarios. “La cura esta en lo más profundo” me diría a mi mismo, pero aun así, sé que lo abriría en gajos como una manzana continuando con mi severa búsqueda, y más tarde, engañándome a mi mismo, confiaría en la existencia de piratas, barcos y tesoros malditos jamás encontrados.
Finalmente me daría por vencido.
No estoy seguro de si lo dejé en su lugar por no haber perseverado en mis intentos, o por saber que todo hubiese sido por nada... Por estar seguro de que luego de vaciarme y desatar cada arteria de esta maldición, estaría listo para sentenciar mi derrota, y exhausto, afirmaría que el cable rojo no se puede cortar con tijera, o por lo menos, no con un filo de acero.
Lo incorpóreo debe ser combatido con herramientas de igual naturaleza. Sin embargo lo llevo adentro aún, corpóreo o esencial, no hace menos calvario. Es la enfermedad que me mantiene vivo.
Desearía ser el hombre de hojalata, maldito por una bruja piadosa, erradicado de la capacidad de comprender juicios de amor. Y entonces, mi cuerpo de lata rechinaría vacilante al oír el nombre del mago que podría dotarme de esa maléfica capacidad, como hoy tiembla tras escuchar el nombre de la mujer que transformó cada pulso en punzón.
Si fuese el hombre de hojalata, desmembraría sin piedad al Mago de Oz, pues no concebiría la existencia de un hombre capaz de poner un corazón en mis entrañas, y dejarme vulnerable a cualquier herida de las que duelen. No dormiría por las noches sabiendo que es posible tal martirio.
El hombre de hojalata realmente no sabía lo que pedía.


J.H Vaughanf


(c) Safe Creative