"Me divertía ir por la vida disfrazado de locura. Hasta que
una noche, la misma y genuina locura toco a mi puerta. Y es que había tanta
diferencia entre su abrumador aspecto y el infantil disfraz que yo alardeaba, que no
pude más que arrodillarme ante ella implorándole su perdón. Había obrado mal en
profanar su nombre en vano, pues jamás pensé que esta pudiera realmente venir e
intentar arrastrarme hacia las
insondables profundidades de las que antaño, yo no tenía la más mínima idea.
Arrepentido, me arroje a sus pies y le supliqué que se alejara. Entonces tuve la fortuna de experimentar poco más que un aviso, y el mensaje de que no debía tomarla tan a
la ligera.
Finalmente la locura optó por retirarse de mi puerta con las manos vacías, y yo
le estuve eternamente agradecido, pues esa misma noche, me había perdonado la mente..."
Jack H. Vaughanf
(c) Safe Creative
Creo que este es mi favorito.
ResponderEliminar