miércoles, 29 de mayo de 2013

Remiendo


A veces pienso en quitarme la vida como si ésta fuera algo que llevara puesto. 
Me imagino desabotonandome la vida como una camisa de franela oscura, la cual nunca fue planchada, y cuya tela me causa una insoportable picazón en todo el cuerpo. 
Sus agujeros deshilachados me hacen ver mal y sentir frío. 
Sus mangas me quedan cortas y apretadas.
¿Quién puede culparme por querer arrancarme algo que trae consigo tanta incomodidad y desgracia?
Ojalá existiese algún dios o diablo que sea capaz de remendar una vida, cual sastre artesano en su oficio. Fuera como fuese, para que sea posible un remiendo, tengo claro que primero he de quitármela de encima. 















Jack H. Vaughanf
(c) Safe Creative

Imagen: maltieri





viernes, 24 de mayo de 2013

Infusión



Reemplazas mis miedos por ilusión,
Relevas la angustia; yo pido, y tú cumples.
Confortas mis defectos que dices amar.
Yo, tu hijo, hacedor, y amante.
Me lleno con lo que ambicionan los seres,
Tú me regalas las mentiras que necesito.

Finalmente me quedan dos sorbos de ti.
Se agota mi ración; anémico desenlace;
Se tiñe un amanecer monótono y gris;
Hablo, mas no percibes,
Grito, mas no me oyes.
En el borde del mapa aparece mi otro ideal.

Jack H. Vaughanf
(c) Safe Creative















Imagen: Migrena

jueves, 16 de mayo de 2013

A un solo paso.

















"Me divertía ir por la vida disfrazado de locura. Hasta que una noche, la misma y genuina locura toco a mi puerta. Y es que había tanta diferencia entre su abrumador aspecto y el infantil disfraz que yo alardeaba, que no pude más que arrodillarme ante ella implorándole su perdón. Había obrado mal en profanar su nombre en vano, pues jamás pensé que esta pudiera realmente venir e intentar  arrastrarme hacia las insondables profundidades de las que antaño, yo no tenía la más mínima idea. 
Arrepentido, me arroje a sus pies y le supliqué que se alejara. Entonces tuve la fortuna de experimentar poco más que un aviso, y el mensaje de que no debía tomarla tan a la ligera. 
Finalmente la locura optó por retirarse de mi puerta con las manos vacías, y yo le estuve eternamente agradecido, pues esa misma noche, me había perdonado la mente..." 


Jack H. Vaughanf

(c) Safe Creative







martes, 5 de marzo de 2013

Llamada Abisal


Errante por un océano deshabitado, como un barco fantasma, sin rumbo…
Se detiene, choca con algo invisible que, lejos de ser un puerto, es más Nada, en medio del océano del vacío, quieto, sin pasajeros que suban, nadie que baje, silencio, oscuridad total; nada de nada.
Suelta  un estrépito lúgubre, su sonido despierta de un sueño que jamás ha llegado, las ilusiones arrancadas de raíces que nunca tuvieron lugar. Pero nadie lo oye, nadie puede oír; no hay oídos; hay nada.
Pregunta si alguien lo piensa, se pregunta si navega en un espacio, entre los escondrijos de algún tipo de mente, en forma de idea. Pero no, ningún dios lo piensa, su universo no se ha inventado todavía, y no hay lugar para sí mismo.
Si habría tiempo, ignoraría cuanto sería el que transcurre por esas épocas. No hay luna ni sol que puedan marcar los días y las noches. Tampoco hay estrella, así que cada escena que podría ser “momento”, sucede como un perpetuo dormir carente de sueños que puedan hacerlo entretenido. Donde concibes el tiempo en tu mundo, allí no hay más que un parpado cerrado que lo eclipsa todo, y basta con un segundo en tu tiempo, por una eternidad allí.
Hay rendijas por donde se filtran las palabras que jamás se mostraron a la luz, soplidos con aroma a posibilidades y partículas de los elementos sin clasificar. Y es ahí por donde puedes verlo, si es que sabes donde ubicar los ojos cuando los oídos de tu mente atrapan lo que aquí te digo.
Se estarán viendo en algún momento. No sabe dónde, ni cuándo, pues no conoce el sentido de aquellas palabras, de hecho tampoco sabe lo que es una palabra; sospecha que algo podrían significar, más tampoco entiende sobre significados. Solo sabe que tú podrías encontrarle sentido a esto, aunque está seguro de que no podrías desmenuzarlo en su totalidad; porque de ser así, tú y yo, jamás nos entenderíamos.



Jack H. Vaughanf

(c) Safe Creative







viernes, 26 de octubre de 2012

Origami

He aquí un pequeño folleto de poemas que me decidí a armar. Son solo 9 delirios independientes, que juntos y en orden, “podrían” constituir una pequeña secuencia. Digo “podrían”, porque ignoro realmente lo que el lector pueda llegar a imaginar tras leer esto. Puede que sea desde no provocarle nada, hasta quizá, encontrarle alguna clase de "significado decente". Esto ya no depende de mí. En mi cabeza tengo el significado de lo que escribo, sin embargo, eso no significa -valga lady redundancia- que ha de ser el verdadero y último. Es la" magia" de esto. Así es lo llamado “poesía”, o por lo menos así es como lo veo yo. Si interpretas lo que lees aquí, es el resultado de un entrelazamiento de tus delirios con los míos.

"El universo quiera que puedas desenterrar una vocal de lo que tus ojos ven"

Jack H. Vaughanf

Imagen usada de portada y fondo: "La mano creadora" - Juan Francisco Elso Padilla.
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viernes, 19 de octubre de 2012

Venid a mi



Venid a mí, que yo siento como tú
Me enferman las mismas cosas que a ti.
Te regalo mi corazón de arena
Puedes jugar con él
Darle la forma que desees
Pero no lo dejes en un reloj de cristal
Porque ya nadie los usa
No hay quien los de vuelta ya
No me congeles
Usa mi corazón de arena.

Pequeña demonio de lengua veloz
Calla un momento y escucha
Inventemos el mundo,
Gobernemos juntos,
Sembremos el caos.
Dame tu mano crispada de uñas largas,
Venid a mí y miradme con ese odio seductor;
Oh que no hay odio más hermoso que el tuyo.

Eres un mal de ojo, una enfermedad
Me encanta tu condición de mujer terminal.
Por donde caminas ya no crecen plantas
Y en tu país el sol ya no se anima a salir.

Tu presencia nerviosa,
Tu voz de arrullo tembloroso,
Tienes una belleza maldita.

Venid a mi
Que no estar juntos, pequeña demonio...
Sería un grave error.



Jack H. Vaughanf


(c) Safe Creative






Imagen: Toon Hertz

lunes, 15 de octubre de 2012

Impío



"Una vez ubicado sobre todo lo demás

No queda otra cosa que hacer más que silencio

Escuchar, y practicar la contemplación

Pues eres espectador de un drama y una comedia

Al final no queda más que reír, emocionarse, y aplaudir."


Cuando un trueno rasga el cielo

Y la tierra se prepara para sumergirse

Entonan las sirenas que viven en las nubes

!Soprano! !Soprano! !Soprano!

Ábrese el telón, otra tormenta amanece

Aplausos que ensordecen a las gotas

Su nombre: "Enmascarado"

Un reflejo de siete colores

Ríe, observa, grita

Recita poesía, y finalmente le matan

Las aves huyen despavoridas

La algarabía aplaude frenética

Las nubes oscuras lloran con fuerza

Porque era bueno, y le han matado.


Entra en escena Él,

Vestido de luna negra.

Un manto de silencio cae enmudeciendo el repiquetear

Ondea su capa de noche, oculta la falta de pies

Se desplaza como el viento, como si volara

Se vuelve creciente, con su ojo contempla colores fríos

Colores muertos...

Tras el silencio, cae la completa oscuridad


Se asoman unos llantos detrás de cada oreja.

A la luz le han quitado la vida.


Jack H. Vaughanf 

(c) Safe Creative