domingo, 5 de enero de 2014
viernes, 21 de junio de 2013
Invierno
Afuera hay nieve, pero el frío lo siento aquí dentro.
Me asomo a la ventana
Los copos se amontonan en los pastizales.
El verde pálido se vuelve un manto de cristal quebradizo…
…como mi espíritu…
…como mis labios,
Y como los tuyos.
El cielo se ha vuelto una cartulina negra.
No es el cielo que conozco.
Ni luna, ni estrellas:
Solo oscuridad.
Los árboles no tienen hojas que agitar al viento, están
secos…
…como mi espíritu…
…como mis labios...
Y como los tuyos.
Jack H. Vaughanf
(c) Safe Creative
lunes, 3 de junio de 2013
A luz
Flotaba en armonía entre el silencio del no existir.
Hasta que lo expulsaron, y el llanto inundó de aire sus
pulmones.
¿Quién diría que podían despertarlo de su milenario letargo?
Una refulgente luz le abrasa los ojos.
Ya no hay parpado que detenga la llama.
Y ya no hay sordo que no haya oído,
Su estridente grito por el apremio de existir.
Jack H. Vaughanf
(c) Safe Creative
miércoles, 29 de mayo de 2013
Remiendo
A veces pienso en quitarme la vida como si ésta fuera algo que llevara puesto.
Me imagino desabotonandome la vida como una camisa de
franela oscura, la cual nunca fue planchada, y cuya tela me causa una
insoportable picazón en todo el cuerpo.
Sus agujeros deshilachados me hacen ver mal y sentir
frío.
Sus mangas me quedan cortas y apretadas.
¿Quién puede culparme por querer arrancarme algo que trae
consigo tanta incomodidad y desgracia?
Ojalá existiese algún dios o diablo que sea capaz de
remendar una vida, cual sastre artesano en su oficio. Fuera como fuese, para
que sea posible un remiendo, tengo claro que primero he de quitármela de encima.
Jack H. Vaughanf
(c) Safe Creative
Imagen: maltieri
viernes, 24 de mayo de 2013
Infusión
Reemplazas mis miedos
por ilusión,
Relevas la angustia;
yo pido, y tú cumples.
Confortas mis
defectos que dices amar.
Yo, tu hijo, hacedor,
y amante.
Me lleno con lo que
ambicionan los seres,
Tú me regalas las
mentiras que necesito.
Finalmente me quedan
dos sorbos de ti.
Se agota mi ración; anémico
desenlace;
Se tiñe un amanecer
monótono y gris;
Hablo, mas no
percibes,
Grito, mas no me
oyes.
En el borde del mapa
aparece mi otro ideal.
Jack H. Vaughanf
(c) Safe Creative
Imagen: Migrena
jueves, 16 de mayo de 2013
A un solo paso.
Arrepentido, me arroje a sus pies y le supliqué que se alejara. Entonces tuve la fortuna de experimentar poco más que un aviso, y el mensaje de que no debía tomarla tan a
la ligera.
Finalmente la locura optó por retirarse de mi puerta con las manos vacías, y yo
le estuve eternamente agradecido, pues esa misma noche, me había perdonado la mente..."
Jack H. Vaughanf
(c) Safe Creative
martes, 5 de marzo de 2013
Llamada Abisal
Errante
por un océano deshabitado, como un barco fantasma, sin rumbo…
Se
detiene, choca con algo invisible que, lejos de ser un puerto, es más Nada, en
medio del océano del vacío, quieto, sin pasajeros que suban, nadie que baje,
silencio, oscuridad total; nada de nada.
Suelta
un estrépito lúgubre, su sonido
despierta de un sueño que jamás ha llegado, las ilusiones arrancadas de raíces que
nunca tuvieron lugar. Pero nadie lo oye, nadie puede oír; no hay oídos; hay
nada.
Pregunta
si alguien lo piensa, se pregunta si navega en un espacio, entre los
escondrijos de algún tipo de mente, en forma de idea. Pero no, ningún dios lo
piensa, su universo no se ha inventado todavía, y no hay lugar para sí mismo.
Si
habría tiempo, ignoraría cuanto sería el que transcurre por esas épocas. No hay
luna ni sol que puedan marcar los días y las noches. Tampoco hay estrella, así
que cada escena que podría ser “momento”, sucede como un perpetuo dormir carente
de sueños que puedan hacerlo entretenido. Donde concibes el tiempo en tu mundo,
allí no hay más que un parpado cerrado que lo eclipsa todo, y basta con un
segundo en tu tiempo, por una eternidad allí.
Hay
rendijas por donde se filtran las palabras que jamás se mostraron a la luz,
soplidos con aroma a posibilidades y partículas de los elementos sin
clasificar. Y es ahí por donde puedes verlo, si es que sabes donde ubicar los
ojos cuando los oídos de tu mente atrapan lo que aquí te digo.
Se
estarán viendo en algún momento. No sabe dónde, ni cuándo, pues no conoce el sentido
de aquellas palabras, de hecho tampoco sabe lo que es una palabra; sospecha que
algo podrían significar, más tampoco entiende sobre significados. Solo sabe que
tú podrías encontrarle sentido a esto, aunque está seguro de que no podrías
desmenuzarlo en su totalidad; porque de ser así, tú y yo, jamás nos entenderíamos.

Jack H. Vaughanf
(c) Safe Creative
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